La Comisión Europea ha dado un paso decisivo hacia la simplificación del marco regulatorio digital con la propuesta del paquete Digital Omnibus. Con esta iniciativa, se pretende poner en orden la creciente normativa que afecta a la protección de los datos personales, a la ciberseguridad y a la inteligencia artificial en la Unión Europea.
Para España, que cuenta con un ecosistema tecnológico en expansión y donde tanto empresas como administraciones lidian con obligaciones complejas y dispersas, esta reforma plantea oportunidades relevantes, pero también algunas incertidumbres.
Un esfuerzo por ordenar el ecosistema digital europeo
Durante la última década, el marco normativo digital europeo ha crecido de forma notable: RGPD, DSA, DMA, Data Act, AI Act, NIS2, eIDAS 2… La acumulación de obligaciones y la coexistencia de instrumentos legislativos diferentes ha generado fragmentación y mucha complejidad.
En este contexto, el Ómnibus Digital no nace para crear nuevas reglas, sino para revisar y ajustar las existentes para lograr una mayor coherencia, reducir cargas administrativas y facilitar el cumplimiento, especialmente para PYMEs y organizaciones con recursos limitados.
Teniendo en cuenta que en nuestro tejido empresarial más del 90% de las compañías son pequeñas o medianas, esta simplificación puede suponer un alivio significativo.
Cambios relevantes desde la perspectiva española
1. Protección de datos: aclaraciones del RGPD
La propuesta introduce modificaciones que podrían tener fuerte impacto en el día a día de empresas y administraciones:
- Nuevo enfoque del concepto de dato personal: ya no sería universal sino contextual y basado en el riesgo. Es decir, si una organización no puede identificar razonablemente a una persona con los medios disponibles, esa información podría quedar fuera del ámbito del RGPD.
Ajustes en datos sensibles: solo serán sensibles los que revelen directamente información física o mental, reduciendo así el peso de las inferencias. - Simplificación de obligaciones de información: en tratamientos de bajo riesgo o cuando el interesado ya dispone de los datos esenciales.
Para las organizaciones que manejen grandes volúmenes de información, estos cambios pueden significar menos carga documental, pero exigen revisar políticas internas y criterios interpretativos.
2. Inteligencia Artificial: una transición más flexible
En el caso de la IA, en cuyo despliegue España está siendo especialmente activa especialmente en sectores como salud, administración electrónica o automatización industrial, el Ómnibus Digital amplía los plazos de adaptación a la normativa para sistemas de alto riesgo y concede un margen adicional para ciertos requisitos.
Esto permitirá que las empresas y entidades puedan planificar su adaptación con mayor previsión.
3. Ciberseguridad: hacia un modelo de notificación única
La coexistencia de normas como NIS2, RGPD o la regulación de servicios esenciales ha generado dudas en torno a quién debe notificar y cómo coordinar incidentes.
Para solucionarlo, el Ómnibus Digital propone un punto único de notificación, una mejora que puede reducir duplicidades y facilitar la gestión de incidentes para operadores críticos, proveedores cloud y entidades que prestan servicios digitales en España.
4. Derogación de normas obsoletas
Además, la reforma prevé eliminar regulaciones que han quedado desfasadas, integrando sus conceptos más importantes en marcos más modernos como el Data Act.
¿El resultado? Menos solapamientos y un ecosistema jurídico más legible.
Y ahora ¿qué deben hacer las empresas?
- Mapear los procesos que se vean afectados (tratamientos de datos, IA, ciberseguridad y gobernanza de información).
- Revisar las bases jurídicas, las políticas de privacidad y las evaluaciones de impacto.
- Planificar la adaptación a la AI Act con los nuevos plazos en mente.
- Actualizar protocolos de ciberseguridad para alinearse con la notificación unificada.
Para las empresas y organizaciones, este es un momento perfecto para anticipar cambios, revisar prácticas internas y aprovechar las ventajas de lo que puede convertirse en un entorno más competitivo, seguro y alineado con la transformación digital que se está impulsando en la actualidad.
Desde APDTIC, seguiremos muy de cerca la tramitación de esta nueva iniciativa europea, ya que el texto final aún puede sufrir algunas modificaciones.




