La identidad digital corporativa: protección jurídica de los nombres de dominio

Autor del artículo: David Vergara

El nombre de dominio constituye un activo inmaterial de las empresas. Es su identidad digital, a través del cual se da inicio su actividad mercantil en el mundo virtual. Está compuesto principalmente por dos niveles: el primero, que puede ser un dominio genérico o territorial (por ejemplo “.com” o “.es”); y el segundo nivel, que es la denominación que el cliente escoge a su conveniencia, que por lo general es una marca o un nombre comercial.

Por la arquitectura del sistema de nombres de dominio diseñado por la ICANN, es imposible que existan y que se puedan registrar dos nombres de dominio idénticos, es decir que sean iguales en sus dos niveles. Sin embargo, sí es posible registrar dos nombres de dominio que difieran en sus primeros niveles. Así, estaría admitido que exista el dominio www.altafit.es y www.altafit.com, por cuanto en estricta nomenclatura no son exactos.

El nombre de dominio constituye un activo inmaterial de las empresas. Es su identidad digital, a través del cual se da inicio su actividad mercantil en el mundo virtual.

El principio que se aplica para que una entidad registradora otorgue un determinado nombre de dominio es “first comes, first served”: el primero que lo solicita, es quien será atendido. Vale indicar que para el otorgamiento, no se requiere presentar ningún justificativo que acredita la titularidad de la denominación o marca que se pretende registrar. Por tal situación, las situaciones de conflicto entre nombres de dominios y marcas son muy habituales.

El Art. 20 de la Ley de Marcas, claramente determina que el contenido del derecho de marca incluye la facultad del titular de prohibir “usar el signo en redes de comunicación telemáticas y como nombre de dominio”, pero siempre y cuando se utilice dentro del tráfico económico. Por esta razón, es recomendable registrar el nombre de dominio como marca, de tal forma que tenga protección legal, bajo el derecho de marcas, desde el inicio de su existencia.

Empero, el derecho de marcas es estrictamente territorial, de tal suerte que el alcance de protección no abarca países externos a donde fue registrada. Para dar solución a esto, existen mecanismos de protección internacional, y en consecuencia, el ámbito de protección se extienda a una multitud de países, sean miembros de la UE o no.

Es muy probable que la marca o denominación de una empresa, pueda ser registrada por un tercero, con fines abusivos en miras a obtener algún tipo de beneficio.

Por otro lado, es muy probable que la marca o denominación de una empresa, pueda ser registrada por un tercero, con fines abusivos en miras a obtener algún tipo de beneficio, como los casos de “cyberocupación”, en los que un tercero ha registrado de forma abusiva una marca como nombre de dominio, para luego solicitar una fuerte cantidad de dinero para su transferencia.

Para estos escenarios, existe un mecanismo administrativo creado por la ICANN, denominado Política Uniforme de Solución de Controversias, a través del cual una persona a través de un procedimiento en línea, puede solicitar a una entidad proveedora de solución de controversias, la cesión a su favor o cancelación del nombre de dominio conflictivo. Es el mecanismo más sencillo y eficaz para amparar “a posteriori” al titular de una marca que pretende utilizarla como dominio en internet.

David Vergara About the author

Profesor de Derecho Informático en la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil. Máster en Derecho de Telecomunicaciones, Protección de Datos, Audiovisual y Sociedad de la Información en la Universidad Carlos III de Madrid, graduado en la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil.

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