La inteligencia artificial ya forma parte de los procesos de muchas organizaciones. Pero su incorporación también plantea una pregunta cada vez más importante: ¿cómo demostrar que la empresa utiliza y gestiona la IA de forma responsable?
El Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial (AI Act) ha establecido el primer gran marco jurídico para responder a algunos de los riesgos asociados a estos sistemas. Sin embargo, cumplir determinadas obligaciones legales es solo una parte del desafío. Las organizaciones también necesitan políticas, responsabilidades, controles y procedimientos internos que les permitan gobernar el uso de la IA.
En este contexto cobra especial relevancia la ISO/IEC 42001, la primera norma internacional sobre sistemas de gestión de inteligencia artificial. Una certificación voluntaria que no sustituye al cumplimiento del AI Act, pero que puede convertirse en una herramienta para estructurar la gobernanza de la IA y demostrar ante terceros que se está utilizando un sistema para gestionarla de manera responsable.
¿Qué es la ISO 42001?
La ISO/IEC 42001:2023 es una norma internacional publicada en diciembre de 2023 que establece los requisitos para implantar, mantener y mejorar continuamente un Sistema de Gestión de Inteligencia Artificial (SGIA).
Según la propia Organización Internacional de Normalización (ISO), su objetivo es proporcionar una estructura para gestionar sus riesgos y oportunidades y abordar cuestiones como la transparencia, la trazabilidad o el uso responsable de esta tecnología.
En la práctica, permite integrar la gestión de la IA en el funcionamiento de la organización. Además, conviene señalar que la ISO 42001 no está dirigida únicamente a empresas tecnológicas. Puede aplicarse a organizaciones de cualquier tamaño y sector que desarrollen, proporcionen o utilicen productos o servicios basados en inteligencia artificial, tanto públicas como privadas o sin ánimo de lucro.
¿Qué relación existe entre ISO 42001 y el AI Act?
Aunque ambos persiguen favorecer un uso más seguro y responsable de la inteligencia artificial, ISO 42001 y AI Act no son equivalentes.
Pese a que la ISO 42001 no genera una presunción de conformidad con el AI Act, puede facilitar la implantación de determinadas medidas organizativas y de gobernanza exigidas por la normativa
- El AI Act es una norma jurídica europea y establece obligaciones para los diferentes operadores en función, entre otras cuestiones, de su papel y del nivel de riesgo de los sistemas de IA. Por ejemplo, para los sistemas de IA considerados de alto riesgo, el artículo 9 establece la obligación de implantar, documentar y mantener un sistema de gestión de riesgos durante todo su ciclo de vida.
- La ISO 42001, en cambio, es una norma técnica de adopción voluntaria que proporciona un marco para organizar la gestión de la IA dentro de una entidad.
Certificarse en ISO 42001 puede proporcionar una estructura útil para abordar aspectos que también son relevantes desde el punto de vista regulatorio, como la gestión de riesgos o las responsabilidades internas, pero no significa automáticamente cumplir el AI Act, ni sustituye el análisis jurídico necesario para determinar qué obligaciones afectan a cada organización.
¿Cómo ayuda ISO 42001 a implantar una gobernanza de IA?
Uno de los principales problemas que encontramos actualmente es que la IA puede incorporarse a una organización de manera mucho más rápida que los mecanismos destinados a gobernarla. Por eso, puede suceder que una empresa termine utilizando numerosos sistemas de IA sin disponer de una visión global de sus riesgos o de unas reglas comunes para gestionarlos.
Un Sistema de Gestión de Inteligencia Artificial permite establecer esa estructura, porque, entre otras cuestiones, facilita:
- Definir políticas y objetivos relacionados con el uso de la IA.
- Establecer responsabilidades dentro de la organización.
- Identificar y evaluar los riesgos asociados a los sistemas utilizados.
- Implantar controles adecuados a esos riesgos.
- Documentar decisiones y procesos.
- Evaluar periódicamente la eficacia de las medidas adoptadas.
- Establecer mecanismos de mejora continua.
De esta forma, la gobernanza de la IA deja de depender de decisiones aisladas para convertirse en un proceso integrado dentro de la gestión de la organización.
¿Qué riesgos ayuda a gestionar la ISO 42001?
Entre otros aspectos, la norma permite abordar riesgos relacionados con:
- errores o sesgos en los resultados generados por sistemas de IA;
- falta de supervisión humana;
- uso indebido de datos personales o confidenciales;
- insuficiente transparencia sobre el funcionamiento de los sistemas;
- dependencia excesiva de proveedores externos;
- incumplimientos regulatorios y reputacionales.
La identificación y tratamiento de estos riesgos constituye uno de los elementos centrales de un Sistema de Gestión de Inteligencia Artificial.
Una ventaja que va más allá del cumplimiento
En muchos sectores, la cuestión ya no es únicamente si una organización utiliza inteligencia artificial, sino si puede generar confianza sobre cómo la utiliza.
Implantar un sistema de gestión de IA no tiene únicamente una dimensión jurídica. Cada vez más organizaciones necesitan conocer cómo utilizan la inteligencia artificial sus proveedores, socios tecnológicos y otras empresas con las que trabajan.
En este contexto, disponer de un sistema estructurado y susceptible de certificación permite aportar una evidencia externa sobre cómo se gestiona esta tecnología. De hecho, la propia ISO destaca entre los beneficios de ISO 42001 la mejora de la confianza en las aplicaciones de IA, la gestión de la reputación y la posibilidad de demostrar un uso responsable.
Esto puede convertirse en un elemento de diferenciación especialmente relevante en relaciones con grandes clientes, procesos de contratación o due diligence tecnológica, en los que disponer de políticas, controles y evidencias documentales puede facilitar la evaluación de la organización.
No se trata únicamente de poder afirmar que se utiliza la inteligencia artificial de forma responsable, sino de estar en condiciones de demostrar cómo se hace.
¿Cómo se relaciona la ISO 42001 con la ISO 27001, la ISO 27701, el ENS y la NIS2?
Para muchas organizaciones, la ISO 42001 no supondrá partir de cero. Su implantación puede convivir con otros sistemas y marcos ya utilizados en ámbitos como la seguridad de la información, la privacidad o la ciberseguridad:
- La ISO/IEC 27001:2022 establece un sistema de gestión de seguridad de la información.
- La ISO/IEC 27701:2025 proporciona los requisitos para establecer y mejorar un sistema de gestión de información de privacidad. Esta norma está orientada específicamente a la gestión responsable de información personal.
- El Esquema Nacional de Seguridad (ENS) establece principios y requisitos para garantizar una protección adecuada de la información y los servicios incluidos en su ámbito de aplicación, con medidas basadas, entre otros principios, en la gestión de riesgos, la vigilancia continua y la reevaluación periódica.
- La Directiva NIS2 exige a las entidades incluidas en su ámbito la adopción de medidas técnicas, operativas y organizativas proporcionadas para gestionar los riesgos de ciberseguridad, incluyendo ámbitos como la gestión de incidentes, la continuidad de negocio, la seguridad de la cadena de suministro o la formación.
Por tanto, la ISO 42001 no sustituye a ISO 27001, ISO 27701, ENS o NIS2. Cada uno responde a finalidades diferentes, aunque todos reflejan una tendencia común: pasar de medidas puntuales a modelos de gestión continua del riesgo, con responsabilidades, controles y evidencias.
Entonces, ¿merece la pena certificarse en ISO 42001?
Cuanto mayor sea el peso de la IA en los productos, servicios o procesos de una empresa, mayor será también la necesidad de disponer de mecanismos para gobernarla.
La ISO 42001 puede resultar especialmente interesante para organizaciones que:
- Desarrollan soluciones de IA.
- Integran sistemas de terceros.
- Utilizan estas tecnologías de forma intensiva.
- Necesitan acreditar ante clientes y socios que disponen de procedimientos para gestionar sus riesgos.
También puede ser una oportunidad para adelantarse a un escenario en el que previsiblemente aumentará la demanda de evidencias sobre gobernanza, evaluación de riesgos y uso responsable de la inteligencia artificial.
En APDTIC ayudamos a las organizaciones a analizar sus usos de inteligencia artificial, evaluar riesgos y establecer políticas, procedimientos y mecanismos de gobernanza que permitan utilizar estas tecnologías de forma responsable y conforme con la normativa.




