Si tienes una empresa, sabrás que la información es uno de los activos más importantes de cualquier negocio. Pero, desgraciadamente, los datos más valiosos están siempre expuestos a diversos riesgos, como los ciberataques, la pérdida o la destrucción accidental. ¿Cómo proteger la información de tu empresa? Adoptar las medidas adecuadas para minimizar estos riesgos debe ser tu prioridad.
Entre otros motivos, para evitar estas posibles consecuencias:
- Pérdidas económicas derivadas de la propia pérdida de datos, de la pérdida de reputación o de sanciones por vulnerar la ley de protección de datos o los acuerdos de confidencialidad.
- Filtración de información confidencial crítica que puede afectar a la competitividad empresarial.
- Generación de desconfianza e inseguridad entre clientes, trabajadores, inversores y socios.
- Ser objeto de extorsiones por parte de los piratas informáticos.
- Incumplir las leyes relacionadas con la protección de datos (RGPD).
Medidas para mantener a salvo la información empresarial
¿Cómo proteger los datos personales de los clientes y toda la información que maneja tu empresa? Estos son algunos pasos que puedes dar:
1. Clasificar toda la información empresarial
Hay que saber qué información es la más importante y debe ser confidencial y a qué riesgos se expone la empresa por su actividad, y esto se consigue clasificando y tipificando la información.
Aquí tienes un ejemplo de clasificación de la información:
- Información crítica: es imprescindible para que la empresa funcione y si se pierde las pérdidas económicas serían graves.
- Información valiosa: es un activo clave, pero perderla solo afectaría a la actividad, no provocaría ninguna pérdida económica.
- Información confidencial: es privada, a ella solo pueden acceder personas autorizadas y perderla supondría pérdidas tanto económicas como de reputación.
- Información pública: es la que ha difundido la propia empresa.
2. Hacer análisis de riesgos
El análisis de riesgos se lleva a cabo para medir el nivel de probabilidad y de impacto que tienen los riesgos antes detectados. Para ello, se recurre por ejemplo a la realización de mapas de riesgos, cuyos resultados y conclusiones ayudarán a determinar qué medidas de seguridad técnicas y organizativas son las idóneas en cada caso.
3. Diseñar e implementar políticas de seguridad de la información
Con base en las conclusiones anteriores, se deben seleccionar unas medidas de seguridad específicas, algo que no es en absoluto sencillo y que normalmente requiere de la intervención de profesionales especializados.
Aun así, como expertos en este campo, desde APDTIC te proponemos las siguientes como las políticas más utilizadas:
- Control de accesos basado en el principio del mínimo privilegio.
- Cifrado de la información para que terceros no autorizados no puedan acceder a ella.
- Copias de seguridad, DLP (planes de prevención de pérdida de datos) y DRP (planes de recuperación ante desastres) que aseguren la disponibilidad e integridad de los datos.
- Almacenamiento en la nube o cloud computing, siempre tomando determinadas precauciones.
- Acuerdos de confidencialidad con proveedores o socios, con los que se adquiere un compromiso legal y vinculante en caso de incumplimiento.
- Plan de ciberseguridad, que normalmente incluye sistemas de detección de intrusiones, sistemas de prevención, antivirus, seguridad endpoint, etc.
- Borrado seguro de datos, utilizando herramientas especializadas que sobrescriban la información para evitar su recuperación.
4. Concienciar y formar en seguridad de la información a los trabajadores
¿Sabías que el factor humano es, de lejos, el mayor agujero de seguridad para las empresas? Los motivos son varios: imprudencias, despistes, contraseñas poco seguras, recurrir a programas no autorizados… Para que nada de esto ocurra, es esencial que el personal de la empresa esté formado en seguridad de la información y conozca las medidas que a tal efecto se han implementado.
5. Realizar auditorías y controles periódicos
Se trata de controlar el cumplimiento de todas las políticas y planes implementados y también de determinar que los mismos son realmente eficaces y cumplen los objetivos por los que se han puesto en marcha. Lo ideal, de hecho, es que estas auditorías las realice una consultoría externa para garantizar la objetividad.
6. Cumplimiento normativo
Hay que estar completamente seguros de que las medidas de seguridad de la información que se han elegido son las que exige la ley y, además, se ajustan a la normativa interna de la compañía, si es que existe.
En resumen, si te preguntas cómo proteger la información de tu empresa, aquí has podido encontrar algunas ideas clave que seguro que te servirán, independientemente del tamaño o sector en el que operes.
Y es que no solo las multinacionales son objetivo de los ciberdelincuentes: cualquier pyme, por pequeña que sea, está expuesta a estos riesgos y es necesario que todas sepan cómo protegerse.




